Yo trabajo en pleno corazón de Madrid, cerca de la plaza de Callao, os podéis imaginar como suele estar esta zona de concurrida. Desde conciertos, eventos, premieres de cine, de series, firmas de cantantes, de libros, asociaciones y ong´s, captadores, mendigos, ladrones, farsantes, chorizos, paseantes, turistas, en fín un crisol de personas y culturas, es algo increible...como esta zona se mueve, esta agitada constantemente, policías ayudando, estorbando, haciendo su trabajo, detiniendo personas, o simplemente adviertiendo, puesto que esta sociedad (más corrupta cada día, donde la ley defiende al injusto y vil, en vez del justo y buen ciudadano) se puede hacer menos cada día, porque la ley ampara al malechor.
Con esta premisa quería advertir, algo que pude ver un día en la calle. Normalmente camino del transporte público, se ven curiosidades buenas unos días, y otros días alguna detención o algo malo o que disgusta, pero un día en concreto a las 19:00 pm, bajando por la calle del Carmen, la primera calle a la izquierda llamada de Mesonero Romanos, hay un espacio del Corte Inglés, utilizado me supongo como almacén, para las tiendas que hay en esa zona, estaba un hombre que parecía muerto, en el hueco que es como de coches o camiones, no tenía buen color, y me detuve. Él, estaba tumbado, con color ceruleo, y ojos cerrados...alguien estaba llamando por teléfono a la ambulancia, o la policía, porque a los pocos minutos dos policías en moto se bajaron de su tranporte y se acercaron al hombre, intentaron levantarlo, pero no podían, y le dieron un pequeño toque en la mejilla, y algo hizo reacción porque esa persona comenzó a moverse, y levantó la mano con una velocidad endemoniada, agarrando al policía de su brazo y acercandose la mano, su boca, la abrió y le pegó un bocado que le arrancó el dedo meñique.
Ví eso y me llevé un susto que no me lo podía creer, las otras dos personas que había gritaron y cerraron los ojos, yo que soy poco escrupuloso, seguí mirando, pero me quedé un poco congelado, no sabía que iba a pasar, pero el compañero del recién mutilado, sacó su porra y le pegó un porrazo, nunca mejor dicho, en la cabeza que quedó noqueado, y a mi juicio, lo remato, porque dejo de moverse y respirar, trás varias convulsiones, como si tuviera el baile de Sambito.
Esa persona en ningún momento abrió los ojos, pero parecía que actuaba de forma mecánica, como si fuera un sonámbulo...
Tras lo que ocurrió, el policía cercó con unas vallas, puesto que llegó una furgoneta de nacionales con muchos activos, y nos movieron de allí, no me quedó otra que irme, pero de buena gana hubiese preguntado que iba a suceder con ese hombre y que había ocurrido...
Me marché a mi casa con tremenda desazón e incredulidad...
Si pasa algo más ya os iré contando, y si os enteráis de algo por favor no dudéis en contármelo.
Saludos!
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