He estado escribiendo menos, pero estoy intentando enmendarme y contaros todo lo que me sucede, pero no siempre puedo hacerlo, ya que no todos los días me pasan cosas, o me entero de ellas, pero justamente hoy no es ese día, hoy si puedo contar una cosita, que no se como explicarla, pero puedo decir que es rara de verdad.
Ayer por la tarde, después de escribiros y contaros las novedades, fui a dar un por el Retiro, por el carril al lado del estanque, viendo a la gente montada en las barcas, me encontré a un viejo amigo que también daba un paseo con su pequeño heredero de 8 años, Manolín, hacía mucho que no nos veíamos, y me alegré enormemente de poder darle un abrazo y hablar largo y tendido.
Nuestra charla duró alrededor de 4 horas, tomando algún refresco, andando, jugando a ratos con el pequeño, y al final ya nos fuimos, porque era de noche y el Retiro de noche aparte que se cierra, ya no son horas para un pequeñajo.
En dicho encuentro, yo le dije que me extrañaba verle, ya que él uno de mis más notables amigos, nosotros le decíamos Manolo, pero en realidad siempre era tratado de Don Manuel, ya que era un importante empresario en la sombra que importaba y exportaba a China desde hacía 10 o 15 años, siendo de los primeros que explotó el mercado Asiático, y creando una gran riqueza; Manolo siempre tuvo una gran mente empresarial y eso le impedía vernos todo lo que hubiésemos deseado, y claro le obligaba a estar mucho tiempo en Pekín, Shangai, Cantón, Nanjing, o incluso de zonas de Korea del Sur como Seul...o sea que trabajaba en toda esa vasta zona del mundo.
Por eso me extraño tanto verlo una tarde por allí, en el Retiro; Manolo me contó que su hijo Manolin era el fruto de Lin y él mismo, de ahí los rasgos orientales del joven, y que su empresa había quebrado.
No me podía creer lo que estaba oyendo, pero es que al relatar la historia entera, comencé a comprender.
Manolo me dijo que tenía mucho dinero, y el negocio funcionaba mejor que nunca...por el boom chino en nuestro País, que ya tocaba todos los palos, que parecía un ministro, pero desde el mes de Enero, comenzó a morir gente, a desaparecer personas, y no se decía nada, se comenzaron a cerrar aeropuertos, y no dejar entrar ni salir barcos, la gente se comenzó a asustar, y pretendía escapar, pero claro, como movilizar 1.344.130.000 habitantes...se dice pronto, pero son miles de millones, menuda marea humana.
Así que el Ejercito Chino, y la mentalidad hizo el resto, en vez de dejar al pueblo, los Gobernantes intentaron paralizarlos, ya que todo estaba colapsado, así que la única manera de parar eso, fue haciendo uso de la fuerza, murieron millones, eso no parecía una guerra, eso parecía un genocidio, y claro, nadie vino a ayudarnos porque todos los medios estaban cerrados, como siempre han estado en China, por lo que supongo nada se ha sabido en las redes audiovisuales, pero por lo menos si se oían cosas de puertas adentro...las redes chinas funcionaban mucho mejor, no había tantos firewalls, muros, que no permitiesen filtrar noticias. (Adjunto información de redes en China, propias y externas).
Entre medias de toda la confusión, salían cosas increíbles, en esas redes, que era la única manera que yo tenía de mantenerme informado, como que en el Tibet se habían visto seres grandes y peludos de 3 metros, que el Mausoleo de Qin Shi Huang, esta vacío y ya no están los Guerreros de Terracota, que se ha visto hombres vestidos como los Guerreros arrasando pequeños pueblos Chinos...un jaleo increíble...
Yo le pregunté que donde estaba él mientras ocurría, y el me dijo que se encontraba en Nanning, que es una ciudad muy creciente, y allí es donde vivía últimamente, que se produjo un estallido en un edificio del centro, y que el ejercito se puso a matar a los civiles, así que él se fue a su aeropuerto privado y con sus 20 hombres de seguridad armados hasta los dientes, como pudo llegó a su avión, pero no sin antes pasar vicisitudes, entre las que se puede destacar que murieron 5 hombres suyos, y su mujer fue herida casi de muerte en el pecho.
Llegaron al avión y despegaron inmediatamente, y pudieron llegar a Hanoi, la capital de Vietnam, que no es que esté cerca, pero si era la ciudad más grande que no fuera China, con Fuel suficiente para repostar...
Sin permisos ni nada, y gracias un sumas ingentes de dinero pudieron aterrizar en Vietnam y marcharse, y luego volver a repostar en Teherán, Irán, dejando otra vez miles, miles, miles y miles de Yuanes a los controladores que tuvieron que sobornar, hasta que llegó a Madrid, donde ya no le fue tan fácil aterrizar, porque le amenazaron desde Mallorca en derribar su avión, y ahí el dinero tuvo que cambiarse por llamadas a políticos y banqueros corruptos, además del dinero, pero ya se sabe quien es poder en España, y por fin termino su odisea.
Manolo con ojos melancólicos me terminaba de contar, que se alegraba de estar aqui, que era su País, pero que allí dejaba, propiedades, un negocio, una vida, amigos, recuerdos, y sobre todo le dolía ver de que manera se fué, y menos mal que su mujer por lo menos pudo ser atendida por su doctor privado en su avión, que sino tendría que lamentar más cosas.
Yo hablé poco, ya que solo se podía escuchar, pero al final le dije que estaba viendo yo últimamente, y Manolo con un color amarillento, de pronto me dijo que todo eso se parecía a muchas cosas de allí...
Nos despedimos entre abrazos, y cogiendo nuestros números que ya no teníamos después de tantos años, con intención de seguir hablando de todo esto.
Y con todo esta información os dejo.
Un gran saludo.
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